Según me dirigía al instituto intente convencerme de que no pasaría nada.
Deja de soñar deja de soñar, me dije.Pero era muy difícil.¿Otra vez el mismo sueño?Venga ya..Alice déjalo ya.¡Que tonta eres!Si Harry Judd te conociera,algo muy poco probable,¿que pasaría? ¿en serio piensas que le vas a gustar? ¿hija te has mirada en un espejo?Mis pensamientos empezaban a torturarme cruelmente.
Llegue al instituto y entre en el edificio. Había veces que llegaba tan tarde que la puerta ya estaba cerrada, hoy por suerte no era uno de esos días.Me tocaba matemáticas, eso si era una tortura.Es brutal lo mal que se puede pasar en esa clase.Mi profesor de mates, era un hombre alto perverso y de mirada marcante, no toleraba ninguna aberración,como el decía, pero yo no estaba muy segura de saber a que se refería.Me plante delante de la puerta y la mano me tembló al acercarla a la puerta.Suspire, y toque suavemente la puerta. Había decidido que si a la primera no lo oía, me iría.Primero por que estaba temblando.
-Adelante-se oyó una voz fuerte al otro lado.
Sal corriendo-dijo una voz dentro de mi.
No hice caso a mi voz interna y abrí la puerta.Dentro el hombre alto fornido y talante me miraba don desprecio.
Vamos acostúmbrate a su mirada-repetí en mi mente.-El es así...lo hace con todo Dios.
-¿Por que sera que no me sorprende?-dijo con peligrosa suavidad.
-Lo siento-Logre que mi voz sonora alta y con fuerza.
Hice un intento de ir a mi sitio, pero claro, don perfecto no iba dejar la oportunidad de humillar delante de toda la clase.
-¿Lo siento?-repitió y en su voz había burla.-¿Es lo único que sabes decir?¿lo siento?
No dije nada, pero la rabia floreció en mi interior.
No le pegaba una ostia ya...por que tenia mi lado angelito que si no...
Me miro de arriba,abajo.
-Eres patética...
Te odio.
-Una inútil...oh...siento tanta compasión por tu madre, es que en serio, debe ser terrible eso de tener una hija que no sirve para nada.Pobrecilla, no debe de ser fácil, yo ya me hubiera suicidado.
Que asco de hombre.
-Es que, niña no eres ni capaz de llegar a clases a su hora.
Se acerco.
-Eres tan tontina...todos tus exámenes suspensos.Yo que tu ya hubiera dado por hecho que no valgo para nada.
No se lava los dientes,apestan.
-Acéptalo, ponte es una esquina de algún polígono...aunque...-volvió a mirarme de arriba abajo-Ni asi conseguirás nada.
¿Me estas diciendo que me haga puta?¿A mi?
-¿Que estas insinuando?-pregunte sin respeto.
-Lo que acabas de pensar-contesto.
Levante la mano y cerré el puño.Le metí una ostia como Dios manda.En la boca, de milagro no se le movía el diente.Por que con que fuerza y rabia se la di.El hombre flipo pero bien.
Me miro como si hubiera disparado a su madre, me dolía la mano y sospechaba que me había roto algún dedo.Pero deje de sentir dolor en cuanto leí en su mirada el odio que probablemente sentía hacia mi.Acababa de pegarle pero había sido el, el que había insinuado que me haga puta.En ese momento deje de pensar, su cara irradiaba miedo en mi y quería dar media vuelta y salir corriendo de aquel lugar. Debí preveer lo que iba pasar pero no me dio tiempo a reaccionar.Vi la mano de aquel asqueroso levanta la mano contra mi, y soltarme una ostia,nada comparada con lo que había hecho yo, que acabo conmigo en el suelo.
Me dolía la cara, mas de lo que me había dolido en toda mi vida.No quería hacerlo pero fue inevitable, acabe en el suelo y un par de lagrimas resbalaron por mis mejillas.Pero que maldito hijo de su madre.Pobre su madre, la pobre si que debería sentir asco de haber parido a un ser tal repulsivo como el.No recordé el nombre,tampoco quería hacerlo.De repente no recordé nada, no sabia ni mi nombre. Oí ruido a mi alrededor.Gritos de escándalo y sangre resbalar por mi cara.El golpe había sido duro, y ahora mis lagrimas no se privaban y salían a chorros al igual que la sangre.No recordaba la ultima vez que había llorado en publico, seguramente cuando era una niña.Mi cerebro dejo de pensar y ver las cosas claras.Mis ojos se cerraron y lo vi todo oscuro.
Sentí unas manos a mi alrededor, en ese momento yo ya me encontraba tendida en el suelo y con la boca llena de sangre mezclada con lagrimas.
-Eh-era la voz de Luis, mi mejor amigo-No pasa nada,Alice.No llores.
¿No llores?Si espera que voy a reírme.Me sentí mal y no le dije nada,encima que el pobre intentaba consolarme.Algo muy bruscos lo separo de mi con fuerza.
Abrí los ojos.El monstruo volvía a estar frente a mi,estaba furioso,Seguramente el ya sabia que me había golpeado y que el daño estaba hecho, así que no perdía nada por volverlo hacer.
Pero con aquellas pintas que llevo a estas alturas,¿en serio va a volver a golpearme?
La respuesta no se hizo esperar, me levanto en el aire y sentí un dolor profundo en la cabeza,mucha mas sangre y quería gritar del dolor, pero mi voz se apagaba lentamente...y mi cerebro ya no funcionaba bien.El golpe dolía, dolía demasiado.En unos segundos todo se apago,me sentí sola,y supe que estaba inconsciente.
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